viernes, 27 de marzo de 2009

Una cosa es cometer un delito y otra ser un delincuente









Las palabras del Juez Emilio Calatayud están llenas de algo que hoy día es difícil encontrar: Sentido común. El análisis de los problemas que realiza es sencillo y contundente y, sobretodo, acertado.

He visto la entrevista unas cinco veces y quizás debería verla algunas veces más para que no se me olvide el contenido de sus palabras. Para ello he intentado recoger algunas de las expresiones que dice durante la entrevista para que sea más difícil olvidarlas:
“Los jóvenes son más niños porque cada vez les damos menos responsabilidades.”
“Está claro que hay que poner límites, pero hay que poner límites desde los cero días, desde que nace el niño, desde que llega a casa.”
“Hacer que los padres aprendan a decir a sus hijos “No””
Y es que estas tres frases resumen prácticamente todos los problemas que tienen hoy día los jóvenes, desde el fracaso escolar hasta el aumento de los comportamientos violentos.
Vivimos en la sociedad del bienestar, donde los adultos podemos cubrir sin demasiados problemas nuestras necesidades básicas pero, aún así, para hacerlo, hay que hacer ciertas cosas, como trabajar, no derrochar el dinero y tener cierto cuidado con las consecuencias de las decisiones que tomamos. Sin embargo, esto es algo que no enseñamos a nuestros hijos. No les enseñamos que cuando nos equivocamos hemos de sufrir las consecuencias negativas de nuestros actos. No les enseñamos que para conseguir ciertas cosas hay que andar primero un camino, a veces un camino largo y costoso… No, no se lo enseñamos porque no les hacemos responsables de sus actos, porque les damos todo lo que quieren independientemente de que se les pueda o se les deba dar, independientemente de que se lo hayan ganado.
¿Cómo pretendemos entonces que cuando son adultos o adolescentes, con cierto grado de autonomía frente al mundo, asuman responsabilidades y tengan cuidado con lo que hacen evaluando las consecuencias?
La vida de un adulto está llena de “No”: “No” a recibir un sueldo sin haber trabajado; “No” a pagar las facturas si gastaste tu dinero en otros menesteres; “No” a mantener la relación con tu pareja si no la tratas bien; “No” a una gran cantidad de cosas simplemente porque no, etc
¿Cómo pretendemos que nuestros hijos sepan que la vida funciona así si nadie se lo dijo?
No es algo descabellado enseñarles cómo es la vida, pues si no lo hacen primero los padres, puede que se adelanten otros (como los medios de comunicación) y les enseñen una versión diferente, una versión que sea muy perjudicial para ellos…
Y no puedo acabar sin nombrar otras expresiones muy acertadas del juez, aunque no tenga espacio para comentarlas:
“El problema del cachete es darlo en el momento justo con la intensidad adecuada”
Porque a veces la vida también da “cachetes” cuando te equivocas si no has aprendido a no hacerlo. Y seguramente sea mucho menos perjudicial el cachete de un padre que el “cachete” que te de la vida.
“También hay muchos que son violentos porque les da la gana, y no están desesperados”
Porque, aunque algunos se empeñen, no todas las personas “malas” tuvieron una vida triste. A menudo, los que son “malos” lo son precisamente porque fueron “demasiado felices”
“A las niñas les llama más la atención el choricillo”
Una descripción objetiva que, además, explica muchos de los problemas en las relaciones de pareja.
“O estudias por lo civil o estudias por lo criminal, pero tú te vas a sacar el graduado escolar”
Chapó, nada que añadir…

1 comentario:

Santiago dijo...

Franlo he acabado en tu blog por casualidad.
Agradezco la subida de la entrevista,no la pude ver entera y aunque la he buscado algunas veces no la he encontrado hasta hoy.
Este tio dice verdades como puños,tiene las ideas muy claras sobre todo porque vive cada dia la realidad de la juventud y sabe donde falla.
Un Abrazo y gracias de nuevo.